México es el primer exportador mundial de aguacate, cebolla y papaya, segundo en espárragos, mango y sandía y tercer vendedor de pepinos y chiles, informó el subsecretario de Fomento a los Agronegocios de la Sagarpa, Pedro Adalberto González Hernández.
Nuestro país también es el primer exportador hacia el mercado de Estados Unidos de cerveza, tequila y tomate preparado sin vinagre, y el segundo abastecedor de confitería sin cacao, chocolate, salsas, productos de panadería y pastas alimenticias.
Para incrementar la eficacia de la agroindustria nacional, dijo, es necesario reforzar la cadena de comercialización, en especial el desarrollo de proveedores; asimismo, se deberán crear sinergias entre el capital público y privado para mejorar la logística.
El gobierno federal, destacó, participa en el desarrollo de la infraestructura física como carreteras y redes de frío, un entorno sanitario sólido y programas de investigación que acerquen la ciencia, el conocimiento y la información a los productores y exportadores.
De igual forma, expresó, se busca propiciar el aumento de la productividad detonando proyectos estratégicos de inversión privada y social en cultivos y productos tropicales con potencial y mercado, en los cuales se tiene poco o nulo acceso al financiamiento.
Al participar como panelista en la reunión anual la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (CONCAMIN), planteó el establecimiento de una agenda estratégica entre los agroindustriales y el gobierno para enfrentar con éxito los retos que presentará en breve el comercio internacional, sobre todo en los temas no arancelarios, como el sanitario.
El funcionario federal advirtió que se avecina un endurecimiento de las políticas sanitarias y el establecimiento de otras barreras no arancelarias en los principales países del mundo.
Frente a estos escenarios mundiales, apuntó que los productores y agroindustriales del país tendrán que adecuar sus prácticas de producción a los estándares y sistemas de inspección sanitaria e identificar nuevos nichos de mercado, “porque además el perfil de los consumidores está cambiando y estos se han vuelto cada vez más exigentes”.